Dos parameses por el mundo: pioneros en las misiones de Filipinas
Publicada el 14/09/2026 a las 07:00 en la sección de Sociedad
Mucho antes de que la emigración se convirtiera en una constante en la historia de Santa María del Páramo, dos jóvenes nacidos en la villa emprendieron, a comienzos del siglo XVIII, un viaje que los llevaría a miles de kilómetros de su tierra natal. Sus nombres eran Fray Lucas de la Resurrección y Fray José de San Rafael.
Nacidos con apenas un año de diferencia —Lucas en 1696 y José en 1697—, los dos profesaron como franciscanos en 1717 en la provincia de San Pablo. Posteriormente marcharon a Filipinas, donde desarrollarían durante décadas su actividad religiosa. No hemos podido determinar todavía cuándo abandonaron España ni si realizaron juntos aquel larguísimo viaje, pero sus trayectorias presentan una coincidencia extraordinaria: dos vecinos de una pequeña localidad leonesa, prácticamente de la misma edad, ingresaron el mismo año en la misma provincia franciscana y acabaron desarrollando buena parte de sus vidas en el otro extremo del mundo.

De Santa María del Páramo a Filipinas
Viajar a Filipinas en el siglo XVIII suponía emprender una aventura de enormes proporciones. Los religiosos destinados al archipiélago debían recorrer miles de kilómetros y permanecer durante años, cuando no definitivamente, alejados de España.
No conocemos todavía la expedición en la que viajaron los dos parameses. Lo que sí sabemos es que Fray Lucas ya era misionero de Baler en 1727. Después pasó a Casiguran, regresó a Baler en 1732 y posteriormente ejerció su ministerio en Los Baños, Biñan y Binangonan de Bay.
José desarrollaría una trayectoria todavía más extensa dentro de la organización franciscana. Fue misionero de Casiguran, ministro de Binangonan de Bay, presidente de San Francisco de Manila en 1741, administrador en Santa Cruz y Pandacan, secretario de Provincia en 1748, comisario de la Tercera Orden y definidor en 1755, además de ministro del hospital de San Lázaro y de las localidades de Mabitac y Santa Clara.
Pero existe un acontecimiento excepcional que volvió a reunir las historias de ambos.
Juntos ante la destrucción de Baler
En la noche del 26 al 27 de diciembre de 1735, Lucas y José se encontraban juntos en Baler, en la costa oriental de la isla de Luzón.
Un violentísimo temporal descargó sobre la población acompañado de lluvias torrenciales, rayos, truenos y un fuerte terremoto. En apenas unas horas, las aguas inundaron y destruyeron el antiguo asentamiento.
No conocemos lo ocurrido únicamente por fuentes escritas muchas décadas después. Existe un testimonio extraordinariamente próximo a los acontecimientos: la Gazeta de México de febrero de 1737.
La publicación recogió las noticias recibidas desde Manila e identificó expresamente a los dos religiosos que se encontraban en Baler:
«Fr. Joseph de San Raphael, y Fr. Lucas de la Resurreccion».
Eran los dos parameses.
Según aquella relación, hacia las nueve de la noche comenzó el temporal. Durante unas cinco horas se sucedieron violentamente la lluvia, los rayos, los truenos y el terremoto. Lucas y José permanecieron durante buena parte de aquellas horas en la torre mientras las casas del pueblo desaparecían.
Las aguas penetraron después en la iglesia y el convento, superaron el altar mayor y terminaron arrasándolo prácticamente todo. Los religiosos consiguieron sobrevivir y pasaron el resto de la noche refugiados en una pequeña elevación rodeada por las aguas.
El balance recogido por la Gazeta de México fue terrible: 46 personas fallecieron, veinte de ellas niños.
La magnitud del desastre provocó el abandono del antiguo emplazamiento de Baler. La historia de la actual provincia filipina de Aurora conserva también los nombres de Lucas de la Resurrección y José de San Rafael asociados a aquel acontecimiento.
Lucas, en la reconstrucción de Baler
Fray Lucas permaneció en Baler después de la catástrofe. Algo más de un año después, aparece participando en la reorganización de aquella comunidad, estableciendo una organización mediante barangays administrados por sus habitantes, aunque el misionero continuaba ejerciendo una importante influencia en los asuntos de la población.
Su vida continuó en diferentes misiones filipinas hasta que falleció en Santa Cruz el 9 de febrero de 1754. Había transcurrido más de un cuarto de siglo desde que tenemos constancia de su presencia como misionero en Baler.
José, más de medio siglo en Filipinas
José sobrevivió a Lucas durante otros veinticuatro años.
Su carrera religiosa fue especialmente destacada por las responsabilidades que llegó a desempeñar dentro de la provincia franciscana de San Gregorio Magno. Además de su actividad como misionero, ejerció cargos de gobierno y administración y llegó a ser presidente de San Francisco de Manila, secretario de Provincia y definidor.
En 1772, ya anciano, se retiró a la enfermería de Manila. Falleció el 5 de junio de 1778, a los 81 años.
Dos pioneros parameses por el mundo
Resulta difícil imaginar hoy lo que debió significar aquel viaje para dos jóvenes nacidos en Santa María del Páramo a finales del siglo XVII.
Cuando Lucas y José abandonaron su tierra no existían el ferrocarril ni los grandes barcos de vapor y todavía faltaban casi dos siglos para que viajar entre España y Filipinas pudiera hacerse atravesando directamente el canal de Suez. El suyo era un viaje hacia un territorio situado literalmente al otro lado del mundo, del que probablemente sabían que podrían no regresar jamás.
Y, efectivamente, todo lo que conocemos de sus vidas posteriores se desarrolla en Filipinas.
Por eso Fray Lucas de la Resurrección y Fray José de San Rafael pueden considerarse dos de los primeros parameses por el mundo de los que conservamos una biografía documentada.
Dos hombres nacidos en Santa María del Páramo en 1696 y 1697, franciscanos desde 1717, que acabaron compartiendo una noche dramática en Baler en 1735 y cuyos nombres, llegados desde Filipinas a través del océano Pacífico, quedaron impresos en una publicación mexicana en 1737.
Casi tres siglos después, aquel ejemplar de la Gazeta de México permite recuperar una pequeña pero extraordinaria historia: la de dos parameses que salieron de Santa María del Páramo para desarrollar sus vidas a miles de kilómetros de casa y cuyos nombres quedaron unidos para siempre a la historia de Baler y de las misiones franciscanas en Filipinas.
Fuentes
Gómez Platero, Eusebio: Catálogo biográfico de los religiosos franciscanos de la provincia de San Gregorio Magno de Filipinas desde 1577 en que llegaron los primeros a Manila hasta los de nuestros días, Manila, Imprenta del Real Colegio de Santo Tomás, 1880. Fuente fundamental para las biografías y destinos de ambos religiosos. Los datos correspondientes a los dos parameses están recogidos también en la documentación histórica de santamariadelparamo.com. (Santa María del Páramo)
Sahagún de Arévalo y Ladrón de Guevara, Juan Francisco: Gazeta de México, n.º 111, febrero de 1737, pp. 887-888. Relación contemporánea del temporal y destrucción de Baler de diciembre de 1735, que identifica expresamente a Fray José de San Rafael y Fray Lucas de la Resurrección. (Tesi UNAM Documentos)
Historia de Baler, provincia de Aurora (Filipinas): documentación histórica sobre el antiguo emplazamiento de Baler, la catástrofe de 1735 y la posterior reorganización de la población por Fray Lucas de la Resurrección. (Aurora, Filipinas)









