Se acabó agosto y el camping sigue sin abrir
Publicada el 31/08/2026 a las 21:15 en la sección de Ayuntamiento, Denuncia, Obras
El mes de agosto ha llegado a su fin y el camping municipal de Santa María del Páramo sigue sin estar terminado ni abierto al público. La fecha que hace apenas unas semanas se presentaba como objetivo para poner en funcionamiento, al menos parcialmente, la instalación tampoco se ha cumplido.

El pasado 20 de julio, La Nueva Crónica titulaba: «Santa María mira a agosto para abrir su camping tras los retrasos con la instalación eléctrica». La información explicaba que el Ayuntamiento esperaba tener terminada la zona de autocaravanas antes de finalizar julio y que el principal obstáculo era la obtención del suministro eléctrico definitivo. La alcaldesa, Alicia Gallego, reconocía entonces que la previsión inicial de junio no se había cumplido y afirmaba: «Esperamos que pueda estar abierta en agosto, por lo menos la zona de autocaravanas», aunque añadía que ya no querían arriesgarse a dar una fecha exacta. (La Nueva Crónica)
Pues bien, agosto termina y tampoco se ha cumplido ese nuevo horizonte. El camping continúa sin abrir sus puertas y la obra tampoco puede considerarse terminada.
De junio a agosto, otra fecha que se queda por el camino
Lo llamativo no es únicamente que el camping no haya abierto en agosto. Lo verdaderamente significativo es que esta fecha llegaba después de haber descartado otra anterior. La propia información publicada por La Nueva Crónica señalaba que la apertura estaba inicialmente prevista para junio de 2026. Cuando esa fecha ya no era posible, el objetivo pasó a ser agosto. (La Nueva Crónica)
Y durante el mes de julio el Ayuntamiento y la UPL siguieron difundiendo información sobre la futura puesta en funcionamiento del recinto. El Ayuntamiento publicó el 29 de julio una noticia sobre la plataforma TripStop, la gestión digital, las reservas y los servicios que ofrecerá la instalación. La UPL reprodujo al día siguiente una información prácticamente idéntica, presentando igualmente el proyecto como una infraestructura que avanzaba hacia su apertura. (santamariadelparamo.es)
Pero el calendario ha vuelto a imponerse a los anuncios: se acaba agosto y el camping no está abierto.

No es la primera fecha que no se cumple
La historia del camping permite comprobar que no estamos ante un retraso puntual.
En junio de 2019, Alicia Gallego situaba la apertura del camping en el verano de 2021, al afirmar que la intención del equipo de gobierno era que estuviera funcionando a mitad de legislatura. (santamariadelparamo.com)
Aquella fecha tampoco se cumplió.
Dos años después, en junio de 2021, la alcaldesa volvió a modificar el horizonte temporal y señaló que esperaba tener el camping funcionando al finalizar la legislatura, es decir, en mayo de 2023. En julio de ese mismo año incluso se preveía que las obras comenzaran en septiembre u octubre de 2021. (santamariadelparamo.com)
Tampoco ocurrió.
Las obras del primer proyecto no comenzaron hasta mayo de 2023, casi cuatro meses después del plazo que se había establecido tras la formalización del contrato. Posteriormente, aquel contrato terminó siendo rescindido y el Ayuntamiento tuvo que poner en marcha un nuevo proyecto. (santamariadelparamo.com)
El nuevo proyecto se adjudicó en mayo de 2025 por 983.029,04 euros, con un plazo de ejecución de 11 meses y una semana. Las obras comenzaron en agosto de 2025, por lo que el plazo llevaba necesariamente a julio de 2026. (santamariadelparamo.com)
Ese plazo también pasó sin que el camping estuviera terminado y entregado.
Y después llegó una nueva fecha: primero junio de 2026 y posteriormente agosto.
Una larga historia de promesas, cambios y retrasos
El problema, por tanto, no es que una obra pública se retrase unos días o unas semanas. Eso puede ocurrir y existen circunstancias técnicas o administrativas que pueden justificar modificaciones en cualquier obra.
El problema es que el camping municipal acumula años de anuncios, cambios de proyecto y fechas que se han ido desplazando sucesivamente.
La propia cronología del proyecto permite seguir perfectamente el recorrido:
verano de 2021 → mayo de 2023 → junio de 2026 → agosto de 2026.
Y ninguna de esas fechas ha terminado convirtiéndose en una apertura efectiva.
Además, el proyecto actual tampoco es el mismo que se presentó inicialmente. El camping que se planteaba años atrás incluía una instalación de mayor entidad, con bungalows y otros servicios. El proyecto actual es sustancialmente más reducido y pone el protagonismo en las parcelas para autocaravanas. (santamariadelparamo.com)
Una costumbre que no empezó con Alicia Gallego
La utilización de fechas de finalización que después no se cumplen tampoco es algo exclusivo de la actual alcaldesa.
Durante el mandato del anterior alcalde, Miguel Ángel del Egido, encontramos un ejemplo documentado con el polígono industrial.
En mayo de 2006 se hablaba de que las obras del polígono podrían estar terminadas a finales de aquel año. Sin embargo, llegado 2007, el plazo ya había pasado. En febrero de 2007 se volvió a situar la finalización dentro de aquella legislatura. Y en mayo de 2007, cuando se licitaba una nueva fase de urbanización, esas previsiones anteriores ya habían quedado atrás. (santamariadelparamo.com)
Es decir, hace casi veinte años ya encontrábamos en Santa María del Páramo una dinámica que resulta familiar: anunciar un horizonte temporal para una obra y, cuando el plazo se supera, trasladar la expectativa a una nueva fecha.
La diferencia es que ahora tenemos una hemeroteca mucho más amplia que permite comprobarlo con precisión.
El problema no es equivocarse con una fecha, sino seguir anunciándolas
Una administración no tiene por qué acertar siempre con el día exacto en que terminará una obra. Los proyectos pueden sufrir modificaciones, problemas técnicos, retrasos administrativos o dificultades con las empresas adjudicatarias.
Pero cuando una fecha se incumple, lo razonable es explicar claramente qué ha ocurrido, qué trabajos quedan pendientes, cuál es el nuevo calendario y cuáles son las razones objetivas del retraso.
En el caso del camping paramés, la sucesión de fechas resulta difícil de ignorar.
Primero fue el verano de 2021. Después mayo de 2023. Luego llegó un nuevo proyecto. Más tarde se habló de junio de 2026. Y cuando junio quedó atrás, el objetivo pasó a ser agosto.
Ahora agosto también ha terminado.
Y el camping sigue sin abrir.
Quizá el verdadero problema no sea que se haya incumplido una fecha más. Quizá el problema sea que, después de tantos años, los vecinos ya no necesitan otra fecha: necesitan que la obra esté realmente terminada, que la instalación cumpla todos los requisitos necesarios y que el Ayuntamiento explique con claridad cuándo podrá comenzar a funcionar.
Porque una promesa electoral puede repetirse. Una fecha puede modificarse. Un proyecto puede cambiarse.
Pero llega un momento en que lo único que cuenta es una cosa: abrir las puertas.
Y, a 31 de agosto de 2026, esas puertas siguen cerradas.









