El «no Camping» podría abrir este verano
Publicada el 09/05/2026 a las 10:03 en la sección de sin categoría
El pasado 30 de abril, apareció una noticia en la prensa provincial en la que se anunciaba que el Ayuntamiento esperaba que el camping (aunque no puede ser un camping) entrará en funcionamiento este verano (es decir entre el 21 de junio y el 23 de septiembre) aunque sin la piscina funcionando, en la foto inferior el estado de las obras el 1 de mayo de 2026.

Y es que el Ayuntamiento de Santa María del Páramo continúa presentando como “camping municipal” el proyecto impulsado por el equipo de gobierno de UPL. Sin embargo, las propias declaraciones de la alcaldesa, Alicia Gallego, abren un importante interrogante: ¿cumple realmente la instalación los requisitos exigidos por la normativa turística de Castilla y León para poder ser considerada un camping?
La regidora ha explicado que el recinto funcionará prácticamente sin personal presencial, apostando por un modelo “totalmente digital”, con acceso mediante aplicaciones móviles, reservas telemáticas y apertura automática de puertas. Incluso reconoce que el objetivo es evitar “tener ahí a alguien 24 horas”.
El problema es que la legislación autonómica no deja demasiado margen a la improvisación. El Decreto 9/2017, de 15 de junio, que regula los establecimientos de alojamiento en la modalidad de camping en Castilla y León, establece que un camping debe contar con instalaciones y servicios específicos para poder operar legalmente como tal.

Entre esos servicios figura precisamente la existencia de recepción y atención a los usuarios, además de información turística, control de accesos y gestión documental de los viajeros. La propia Junta de Castilla y León recuerda que la información al turista debe estar disponible en la recepción del camping y que estos establecimientos están obligados a realizar el control de entradas y salidas conforme a la normativa vigente.
Resulta difícil compatibilizar esas exigencias legales con un modelo anunciado públicamente como un recinto automatizado y sin personal permanente. Porque una cosa es modernizar la gestión y otra muy distinta eliminar elementos esenciales que la normativa turística sigue considerando obligatorios.
Además, el proyecto incorpora una contradicción todavía más llamativa. El Ayuntamiento anuncia que el recinto permitirá alojarse “con autocaravana, caravana o en tiendas de campaña”. Sin embargo, si la instalación finalmente no cumple los requisitos para ser considerada legalmente un camping, la autorización de tiendas de campaña podría convertirse en un problema jurídico evidente.
La legislación turística de Castilla y León prohíbe expresamente la acampada libre fuera de los campings autorizados. El propio Decreto 9/2017 define la acampada libre como aquella realizada fuera de campings utilizando tiendas, caravanas u otros elementos transportables sin habilitación legal sobre el terreno.
Es decir, si el recinto no obtiene efectivamente la consideración administrativa de camping turístico, permitir la instalación de tiendas de campaña no sería una simple irregularidad burocrática, sino una actividad incompatible con la normativa autonómica.
A ello se suma otra cuestión especialmente delicada: el registro obligatorio de viajeros y pernoctaciones. Todos los establecimientos turísticos están obligados a identificar y comunicar los datos de las personas alojadas conforme a la normativa estatal de seguridad ciudadana. La Junta recuerda expresamente que los campings deben realizar control de entradas y salidas de turistas.
La pregunta es evidente: ¿cómo se garantizará ese control efectivo en un recinto concebido precisamente para funcionar sin recepción física y con acceso automatizado las 24 horas?
Mientras tanto, el Ayuntamiento sigue vendiendo el proyecto como uno de los grandes compromisos electorales de UPL, pese a que el compromiso electoral era: «Puesta en servicio del Camping Municipal proyectado», y lo proyectado en 2023 era un camping de 4 estrellas, con bungalows, pistas de deporte, recepción, cafetería, mini supermercado, sala de usos multiples, y un largo etc.
La sensación es que Santa María del Páramo podría acabar inaugurando antes un área automatizada de estacionamiento para autocaravanas que un verdadero camping turístico ajustado a la normativa de Castilla y León. Y no son lo mismo, aunque políticamente se intenten presentar igual.

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