La bandera de Castilla y León vuelve a desaparecer del Ayuntamiento de Santa María del Páramo
Publicada el 26/09/2026 a las 07:00 en la sección de sin categoría
Un vecino nos ha enviado la fotografía que acompaña este artículo a raíz de la información que publicamos la semana pasada sobre las banderas instaladas en la rotonda de entrada a la localidad.
En aquel artículo, titulado De la «purpurada» a la bandera del Reino de León, explicábamos que el Ayuntamiento había sustituido en la rotonda la denominada «purpurada», vinculada al movimiento autonomista leonés, por una bandera blanca con el león púrpura, una representación de la enseña histórica del Reino de León. También recordábamos que ninguna de las dos debe confundirse con la bandera oficial de la provincia de León.

La fotografía que ahora nos remite este vecino puede comprobarse que ondean varias enseñas, pero falta la bandera de Castilla y León. En cambio, sí está colocada la «purpurada», que no es la bandera oficial de la provincia de León.
Y no parece tratarse de algo ocurrido ayer, dado que en las últimas fotografías publicadas por el Ayuntamiento con motivo de diversas iluminaciones de colores se puede observar esta situación.
La situación, además, tiene un precedente que conocemos muy bien: ya ocurrió en 2013.
En 2013 gobernaban otros
Hace trece años, santamariadelparamo.com denunció prácticamente la misma situación. En julio de 2013 advertíamos de que las banderas de la fachada del Ayuntamiento no estaban colocadas correctamente. Un mes después publicábamos una segunda noticia porque la situación había empeorado: la bandera de Castilla y León había desaparecido de la fachada municipal.
Entonces gobernaba el Partido Popular. Ahora gobierna Unión del Pueblo Leonés. Han cambiado las siglas y han cambiado las personas que gobiernan el Ayuntamiento, pero no debería cambiar el criterio con el que se juzga el cumplimiento de una ley.
Si en 2013 considerábamos que el Ayuntamiento gobernado por el PP debía respetar la normativa sobre banderas, en 2026 debemos decir exactamente lo mismo cuando quien gobierna es UPL.
¿Qué dice la Ley de Banderas?
No estamos ante una cuestión que dependa exclusivamente de gustos, sentimientos o preferencias políticas.
La Ley 39/1981, de 28 de octubre, establece que la bandera de España debe ondear en el exterior de los edificios de las administraciones públicas, citando expresamente a la Administración municipal.
Pero para este caso resulta especialmente importante el artículo 4 de la misma ley, que establece que en las comunidades autónomas cuyo Estatuto reconozca una bandera propia, esta se utilizará junto a la española «en todos los edificios públicos civiles» de su territorio. El artículo 6 regula además la posición preeminente que corresponde a la bandera española cuando ondea junto a otras enseñas. Consultar la Ley 39/1981 en el BOE
Por tanto, se puede estar de acuerdo o en desacuerdo con la actual organización territorial. Se puede defender la creación de una comunidad autónoma leonesa. Se puede considerar que la bandera de Castilla y León no representa una determinada identidad política. Pero mientras la legislación sea la que es, el Ayuntamiento sigue siendo una administración pública situada dentro de la Comunidad Autónoma de Castilla y León.
Podemos entender la posición política
También podemos entender el razonamiento político de un partido leonesista. UPL defiende un modelo territorial diferente y sus representantes tienen todo el derecho a plantearlo, defenderlo y tratar de modificar la actual organización autonómica utilizando los mecanismos democráticos establecidos.
Desde ese punto de vista, también podemos entender que determinados símbolos de Castilla y León no sean los que una formación leonesista elegiría para representar su proyecto político.
Del mismo modo podemos entender el razonamiento político de otros movimientos nacionalistas o independentistas que, en otras partes de España, rechazan los símbolos de las instituciones de las que pretenden separarse.
Entender el razonamiento no significa que las normas dejen de aplicarse.
Porque si consideramos incorrecto que un ayuntamiento gobernado por una formación independentista retire la bandera de España alegando que no representa su proyecto político, difícilmente podemos aplicar un criterio distinto cuando un ayuntamiento gobernado por una formación leonesista prescinde de la bandera de Castilla y León.
De lo contrario estaríamos aplicando un doble rasero: considerar aceptable la retirada de los símbolos con los que simpatizamos menos y censurable la retirada de aquellos con los que nos identificamos más.
Las normas deberían ser las mismas para todos.
La bandera no está; las subvenciones de la Junta sí llegan
Existe además una circunstancia que hace especialmente llamativa la situación.
El Ayuntamiento de Santa María del Páramo continúa recibiendo financiación procedente de la misma administración autonómica cuya bandera no ondea en su fachada.
Y no hace falta remontarse muchos años.
En 2025, Santa María del Páramo recibió 55.666,74 euros del Fondo de Cooperación Económica Local General de la Junta de Castilla y León. El dato aparece tanto en la distribución oficial como en una información publicada por el propio Ayuntamiento.
El Ayuntamiento explicaba entonces que emplearía estos recursos, complementados con fondos propios, en actuaciones como la mejora de accesos peatonales, un acceso rodado, nuevas luminarias para la Plaza de la Madera o la renovación de equipos informáticos. En esa misma información municipal se afirmaba que Santa María del Páramo seguiría concurriendo «a todas las subvenciones que le sea posible». (Santamariadelparamo.es)
En 2026, la financiación continúa.
La distribución oficial del Fondo de Cooperación Económica Local General asigna a Santa María del Páramo 56.415,49 euros: 54.618,27 euros de la asignación principal y otros 1.797,22 euros adicionales. (Transparencia Castilla y León)
A ello se suman otras ayudas autonómicas. El pasado 26 de agosto, por ejemplo, el propio Ayuntamiento anunció una inversión de 25.000 euros en mobiliario urbano, explicando que estaba cofinanciada por la Junta de Castilla y León a través del Fondo de Cohesión Territorial de 2026, con una aportación autonómica máxima del 75 %. (Santamariadelparamo.es)
Conviene dejar algo claro: el Ayuntamiento tiene todo el derecho a recibir estas ayudas y los vecinos de Santa María del Páramo a beneficiarse de ellas, independientemente de las posiciones políticas de quienes gobiernen ambas administraciones.
Pero la imagen resulta, cuanto menos, paradójica: se puede rechazar políticamente la actual Comunidad Autónoma, pero el Ayuntamiento continúa solicitando y recibiendo recursos económicos de sus instituciones.
Dicho de una forma mucho más sencilla: la bandera de Castilla y León puede desaparecer del balcón, pero el dinero procedente de la Junta de Castilla y León sigue llegando al Ayuntamiento.
La alcaldesa es también procuradora en las Cortes de Castilla y León
La situación tiene además otra particularidad, la alcaldesa de Santa María del Páramo, Alicia Gallego González, es también procuradora de UPL en las Cortes de Castilla y León.
Alicia Gallego es procuradora de UPL y portavoz del Grupo Parlamentario Mixto. Entre sus iniciativas recientes figura precisamente una proposición para que la Junta acometa la construcción de un pabellón deportivo en el colegio público Benito León de Santa María del Páramo, así como preguntas dirigidas a la Junta sobre el servicio de fisioterapia del centro de salud de la localidad. (Junta de Castilla y León)
Es decir, utiliza —legítimamente— las instituciones autonómicas para reclamar inversiones y servicios para Santa María del Páramo. Y también percibe las retribuciones que correspondan por su actividad parlamentaria, que para los procuradores con dedicación exclusiva es de 81.831,26 euros anuales
No existe ninguna incompatibilidad ideológica en ello. Un representante puede formar parte de una institución precisamente para intentar reformarla o incluso defender una organización territorial distinta.
Lo que sí resulta llamativo es que se reclame a la Junta, se reciban fondos de la Junta y se ejerza representación política dentro de las propias Cortes de Castilla y León mientras la bandera oficial de esa Comunidad lleva meses ausente de la fachada del Ayuntamiento que se gobierna.
Las instituciones no son propiedad de quien las gobierna
Y aquí está, probablemente, el fondo de la cuestión. El Ayuntamiento de Santa María del Páramo no era del Partido Popular en 2013 y tampoco es de UPL en 2026. Es una institución pública que representa a todos los vecinos, incluidos quienes votaron al partido que gobierna, quienes votaron a otros y quienes no votaron a ninguno.
Los gobiernos pasan. Las instituciones permanecen. Y las obligaciones de una institución no deberían depender de las preferencias políticas de quienes la gobiernen temporalmente.
UPL puede defender legítimamente que León abandone la actual Comunidad Autónoma y constituya otra diferente. Otros partidos pueden defender exactamente lo contrario. Ese debate corresponde a la política y, en última instancia, a los ciudadanos.
Pero mientras ese cambio no se produzca, Santa María del Páramo forma parte de Castilla y León y su Ayuntamiento está sometido a las mismas normas que cualquier otro ayuntamiento de la Comunidad. Porque las leyes, mientras sigan vigentes, no son opcionales.









